donderdag 16 juni 2011

Aguante el Uruguay natural, nomá!!!


No nos alcanzó con Botnia, que ahora autorizamos otra planta de celulosa y seguramente dentro de poco andaremos exportando mineral de hierro...
Festejen, uruguayos, festejen!

Humillar a una Madre

“Más malo que pegarle a una madre”, expresa ese dicho usual, comparativo, sutil y grosero a la vez, y afirma la saña de esos que son capaces de golpear a una vieja en ancianos tobillos. Humillar a una Madre de Plaza de Mayo da la sensación de escalofrío, como cuando en la tele te muestran a una jubilada de cien años a la que asaltan a la salida de un banco. A las Madres que nos vienen cobijando desde hace años, a esas viejas que son literalmente fuertes, irreverentes y decididas, que se caminaron en un círculo incansable como de acá hasta Groenlandia y jamás se marearon, las castigaron en los tobillos. Y por empatía nos duele al resto. Si el insulto es el principio del fascismo, la operación contra las Madres es de un autoritarismo en evolución en etapa mediana por no decir “el medio”. No es hora de andar cobrándole a Hebe las veces que se expresó de manera injusta, porque entiendo profundamente que es el total de la historia y las trayectorias que se atraviesan entre sí las que escriben la biografía y no los dichos coyunturales ora acertados y ora lacónicamente disparatados, las que describen a la persona. No es tiempo tampoco de hacer aflorar rencillas de la militancia por tópicos del antaño, agrietados en la sequedad del olvido. Ahora ni se trata de Hebe. Aunque alguna de las viejas esté cansada y se tengan que agarrar del pasamanos para subir los escalones, ahora se trata del denso símbolo del pañuelo blanco, aquel que inspira a superar la muerte vana, trasciende a revitalizar la vida, y el que caracterizó a toda mi generación diezmada en treinta mil partes. Y son estas pequeñas patadas las que nos convocan a la heterogeneidad de organismos y a la complejidad de militantes en el mundo de los derechos humanos a homogeneizar y homologar nuestro único discurso de apuesta a la existencia misma, trazado por el camino de la riqueza de la diversidad y la polémica, y signado en las memorias futuras que jornada tras jornada vamos construyendo. Ante el superficial credo que tratan de imponer en “el medio” y en la opinión pública creyendo que se acerca un final en nuestro batallar cotidiano por memoria, verdad y justicia, e instalando la máxima de que los derechos humanos “no son ni de izquierda ni de derecha”, acompañados por discursos panfletarios represivos, aunque suene como verdad de Perogrullo, sepamos conscientemente y de manera cierta que por estas latitudes los derechos humanos, obviamente sin ser patrimonio de las izquierdas, excluyen ciertas derechas, que a esta misma hora agitan nuevamente el boato, como años atrás, de que los hijos de las madres están tomando sol en una de las playas de Ibiza. Lamentablemente lo volví a leer en un correo electrónico que recibí en estos días. Y aunque suene surrealista, en esa inconsciencia cíclica algo queda, como diría Goebbels; siempre algunos, y no pocos, que vuelven a comprar esta mentirilla seguida de algunas otras. Desde ahí, no pretendan asegurarse de que nuestro discurso esté tan instalado. Porque, amigos, cada tanto aparecen unos vientos fuertes que soplan. Vientos que no instan justamente a la libertad. Vientos que nos indican que hay que volver a barrer de nuevo con la escoba de las ideas y la creatividad, antes de que algunos nos quieran barrer. Sin ánimo misionero, ya lo decía Miqueas el profeta: Si un hombre anda al viento, sosteniendo patrañas en el pueblo, posiblemente terminará siendo líder del mismo. No lo decía así tan literalmente, pero ese era el espíritu de su expresión. Sepamos que la vulnerabilidad es tan real como la gente que anda caminando por la calle, y la grata eternidad sinónimo de absoluta petulancia. Esto lo aprendí con humildad, entre otras cosas, de mi maestro Marshall Meyer, que de la dignidad humana entendía bastante y bien.

Por Daniel Goldman

woensdag 15 juni 2011

Los ocho torturadores no fueron arrestados por visitar a Tranquilino....

El comandante en jefe del Ejército dijo que los ocho militares no fueron sancionados por visitar al asesino procesado Tranquilino Machado...

El Ratón en cambio dijo otra cosa...
Y si le preguntamos al PP que ya tiene experiencia en este tipo de visitas?


  • La caducidad preocupa al comandante en jefe del Ejército

Este miércoles el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, sorprendió al afirmar que los ochos generales arrestados no fueron sancionados por visitar al coronel procesado Tranquilinio Machado, sino que las medidas se aplicaron por una reunión que varios oficiales realizaron días atrás.

"Es importante que quede suficientemente claro que las medidas no se tomaron por visitar al camarada que se encuentra a disposición de la Justicia (Tranquilinio Machado) quien se encuentra pasado por momentos muy difíciles, él, su familia, su círculo más cercado de amigos y camaradas, sino que se aplicaron por una actividad que se realizó por un conjunto de oficiales generales que fue previamente coordinada sin consentimiento del mando superior", dijo Rosales.

El comandante en jefe del Ejército agregó que esta reunión "obviamente produjo alteraciones en el normal cumplimiento del servicio" y que se realizará una "evaluación" de lo ocurrido, además de la sanción aplicada.

La versión dada por Rosales se contrapone con lo dicho por el propio subsecretario de Defensa, Jorge Menéndez quien este miércoles señaló que la decisión de sancionar a los ocho generales fue tomada en conjunto con el presidente José Mujica, el ministro de Defensa, Luis Rosadilla y el comandante en jefe del Ejército. El jerarca informó que la sanción, que supone tres días de arresto, fue adoptada luego de que las autoridades tomaran conocimiento de la visita que estos ocho generales realizaron al coronel Machado, procesado por el asesinato del militante izquierdista Ramón Peré durante la dictadura (1973 – 1985).

Menéndez explicó a los medios que la “forma coordinada” en que se realizó la visita y “sin conocimiento de las autoridades correspondientes”, llevó al gobierno a tomar las medidas, que están encuadradas dentro de lo que es el reglamento disciplinario del Ejército. Aclaró que estas sanciones forman parte del “proceso natural de la administración y nunca pueden significar una crisis”. Del mismo modo, subrayó que de ninguna manera se está pensando en algún tipo de relevo. Consultado sobre si estas sanciones pueden influir en la futura designación del nuevo comandante en jefe del Ejército, una vez que Rosales deje el cargo, Menéndez señaló que “eso se evaluará en el momento” y que por ahora no han analizado la “incidencia”.

Al que meta la mano en la lata...



El Frente Amplio planteó en la Comisión de Constitución y Legislación del Senado la necesidad de un rápido pronunciamiento respecto a la solicitud de la Justicia de suspensión de los fueros parlamentarios del senador Rodolfo Nin Novoa. La denuncia fue formulada por el ex senador Julio Lara (PN), acusándolo de ocultar información en su declaración jurada de 2007 respecto a su participación en el emprendimiento rural Tupambaé, que administra con su familia en Cerro Largo. El senador Carlos Moreira habló de ello.
FESTEJEN, URUGUAYOS, FESTEJEN!

Asesinos sueltos: un peligro para la democracia!



El comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, sancionó a ocho generales que habían visitado en la cárcel al coronel Tranquilino Machado, procesado por homicidio muy especialmente agravado del militante comunista, Ramón Peré, durante la dictadura. Fuentes militares dijeron que los ocho generales no violaron ninguna disposición militar, pero que Rosales lo tomó como una protesta por el procesamiento del coronel y entendió que estaban conspirando contra él. Por ese motivo les impuso tres días de arresto a los generales que participaron de la visita. El diputado Carlos Coitiño habló de este hecho.

En Defensa hay preocupación por la interna militar.

Sanción leve (3 días de arresto) a los asesinos que visitaron al asesino preso

A pedido del comandante en Jefe del Ejército, Jorge Rosales, el presidente José Mujica resolvió sancionar con tres días de arresto simple a los ocho generales que visitaron el viernes en la Guardia de Coraceros al coronel retirado Tranquilino Machado, procesado por el asesinato del militante comunista Ramón Peré en 1973. La actitud de estos generales se suma a un intento de resistencia al arresto del general relevado Luis Pérez, y configura un cuadro que preocupa a las autoridades del Ministerio de Defensa.

El viernes, la mitad de los generales en actividad acudieron al lugar de reclusión de Machado y recién avisaron a Rosales cuando estaban en la puerta de la Guardia. Las autoridades ministeriales se enteraron del hecho a través de la llamada telefónica de un medio de prensa.

Desde el gobierno se había informado que el tema se analizaría en una reunión del gabinete de seguridad, pero la evaluación se adelantó y ayer por la mañana hubo una reunión en la casa del ministro de Defensa, Luis Rosadilla, que se encuentra con problemas de salud, donde los jerarcas de la cartera analizaron el tema. Por un lado se descartó el relevo de los generales, porque ésta sería una medida que generaría un alto grado de confrontación en un contexto ya de por sí complicado, dado que implicaría relevar a la mitad del generalato en actividad. Por otra parte, se consideró que ameritaba una sanción, en primer término por la "forma" en que se realizó la visita. Si bien la actitud de los generales no implicó la violación de alguna norma escrita en particular, sí se violaron "normas de la práctica". "En la verticalidad de mando va de suyo que tenés que comunicar hechos como éstos", señaló una fuente del ministerio.

A esto se suma una "actitud corporativa" de los generales, ya que no se trató de una visita aislada sino coordinada. El coronel retirado José Carlos Araújo, integrante del Foro Concordia y Libertad, dijo a Montevideo Portal que la del gobierno es "una sanción leve para quedar bien con dios y con el diablo".

Lo sucedido el viernes no es un hecho aislado.

Un grupo importante de generales en actividad ha expresado en diversas instancias su discrepancia con la forma de conducción de Rosales, porque entienden que es "demasiado tibio" o que no defiende en forma adecuada los intereses de la institución. En el caso del relevo del general de la División Ejército 1 (la más importante del país), Luis Pérez, el general relevado y Rosales discutieron especialmente por el tema Ley de Caducidad, y por la forma de conducirse de Rosales en general. El comandante en Jefe solicitó la destitución de Pérez.

Según informaron a la diaria fuentes del Ministerio de Defensa y del Ejército, cuando Rosales comunicó a Pérez su voluntad de relevarlo, hubo un intento de resistencia por parte de Pérez y algunos militares de su entorno, y eso motivó su posterior arresto. Consultado al respecto por la diaria, el ministro Luis Rosadilla aseguró desconocer el hecho.

Los jerarcas del ministerio son conscientes de las tensiones en la interna militar y evalúan constantemente la distribución de fuerzas. Por este motivo, entre otros, cuando Rosales deje su cargo este año, lo más probable es que asuma en su lugar un militar de confianza del gobierno, Daniel Castellá, actual jefe de la División Ejército 1 y hermano del subsecretario fallecido, Gabriel Castellá.


El evangelio según Langón

En este contexto, el abogado de Machado, Miguel Langón, presentó ayer la apelación a la sentencia del juez Ruben Saravia. Según explicó Langón a la diaria, se reiteraron los argumentos de que Machado actuó “bajo órdenes” y que hubo “un enfrentamiento
armado”. Alegó que su defendido tiene varios testimonios a su favor y que la otra parte tiene sólo las declaraciones de “un testigo único” y la trayectoria de la bala, y sostuvo que “cuando las versiones son contradictorias se anulan mutuamente”. Langón afirmó que “no se trata de un homicidio cualquiera”, sino que es “eventualmente exceso del uso de la fuerza por parte del oficial”. El catedrático de derecho penal consideró además que el argumento de que Machado actuó con “brutal ferocidad es un error técnico del juez” y que “el argumento de que Machado es peligroso es circunstancial”,
ya que el coronel retirado “se recibió después de abogado por la Universidad de la República” y esto muestra que “no representa un peligro” para la sociedad.
Respecto a la decisión del gobierno de sancionar a los generales que visitaron a Machado, evaluó que “visitar a los presos no es falta administrativa en ninguna parte del mundo”. Recordó que Mujica visitó al militar en actividad procesado Miguel Dalmao y acotó que es “una de las obras de caridad que está en el evangelio”.


La mitad de los generales bajo arresto

SOLIDARIDAD CON CORONEL PRESO. INUSUAL ADHESION EN UNA ORGANIZACION VERTICAL DESENCADENO AMONESTACION

Como adelantó en exclusiva LA REPÚBLICA hubo sanción. La mitad del generalato del Ejército quedó bajo tres días de arresto simple, un castigo leve pero que no tiene precedentes en una institución que está celebrando su bicentenario. La medida la adoptó Rosales.

Luis Casal Beck

Comandante Rosales. El mando se inclinó por una sanción benévola.
Comandante Rosales. El mando se inclinó por una sanción benévola.

Ocho de los 16 generales en actividad, concurrieron en forma simultánea a una unidad policial de Montevideo, a expresar su solidaridad a un colega retirado (Tranquilino Machado), al tercer día de su procesamiento por la magistratura (juez Ruben Saravia), por el asesinato de un militante estudiantil (Ramón Peré), en plena huelga general, decretada tras el golpe castrense de junio de 1973. La medida fue adoptada por los jerarcas castrenses, sin consultar previamente al comandante del Ejército, general Jorge Rosales (a quien lo llamaron cuando los ocho, estaban en la puerta del cuartel), y el acontecimiento se difundió de inmediato, y como reguero de pólvora por toda la prensa local e internacional, al igual que lo expresado por los uniformados en esa ocasión: su inquietud por el estado de indefensión en que se sienten los militares, ante las investigaciones que desarrollan los magistrados sobre violaciones a los derechos humanos en el ciclo dictatorial (1973-1985). La visita pasó a tener entonces, por su llamativa difusión, un carácter público.

Machado, de 60 años, un excatedrático de Estrategia en el Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES), que se jubiló por razones de edad (55 años) en agosto de 2006, generó adhesiones que evidencian un estado de opinión y comportamientos que son atípicos en una organización tan vertical como el Ejército, cuyo comandante siempre debe saberlo todo y tener la última palabra. El general Rosales se inclinó por una sanción benévola, aunque podría haber dispuesto el relevo de los generales, dejándolos sin destino (en Uruguay no existe el pase a retiro automático, por decisión política, como ocurre en buena parte del mundo). Prefirió marcar la irregularidad del hecho, y abrir espacio a la reflexión, aunque "el síndrome Machado", quedó configurado.

Inflexión en la cúpula del Ejército

El debate por la sanción.

La decisión del comandante en jefe del Ejército, general Jorge Rosales, incrementó el malestar que existe con el comandante en filas del Ejército, donde se cuestiona el liderazgo del militar al recurrir a medidas disciplinarias para ejercer su jefatura, admitieron a LA REPÚBLICA fuentes de la fuerza de tierra. "La disciplina no es para mostrar si el comandante manda o no manda. El razonamiento militar es si se sanciona o no. Si hubo una actitud corporativa, es una falta grave y más aún por el grado de los involucrados. Hay una nueva contradicción en Rosales", opinaron fuentes militares, en actividad y en retiro. Otras fuentes del Ejército afirmaron que la situación de la fuerza de tierra "es un caos" y que "Rosales cada vez pierde más poder". "Se tiene que ir. Si no manda se tiene que ir, porque la situación del Ejército no se soluciona con sanciones", expresaron. Además advirtieron que el castigo recae sobre los oficiales que recibieron "todo tipo de apoyo a través de llamados y cadenas de mails que circularon en la interna del Ejército" por haber decidido visitar a Machado. "Siempre se dijo que la situación de Machado era un punto de inflexión, porque no solo era un alférez en 1973, sino que cumplía órdenes en una revuelta", indicaron las fuentes. Añadieron que una situación similar se produce con el general Miguel Dalmao, quien fue procesado por la muerte de la militante comunista Nibia Sabalsagary. La sanción a los ocho generales es considerada un hecho "sin precedentes" en la fuerza de tierra". Sostuvieron que una medida de esas características no se adoptó ni durante la dictadura militar. La sanción dispuesta por Rosales es de tres días de "arresto simple". Eso implica que los ocho generales podrán cumplir su castigo en horarios de trabajo y luego trasladarse libremente a sus domicilios.

Tras cumplir la sanción, los generales objetados podrán recurrirla en las 72 horas inmediatas a su cumplimiento, en tanto no tendrán plazo para solicitar tribunal de honor si así lo entienden conveniente. Por otra parte, las fuentes destacaron que la sanción, al ser de carácter leve, no afectará el legajo de los generales.